Blog que repasa la actualidad taurina de Almería, Andalucia y España. La opinión crítica e independiente sobre el mundo de los toros. Por Alberto Gutiérrez.

26 de septiembre de 2011

José Tomás debió admitir la televisión en Barcelona

Perdemos las mejores oportunidades. Ayer, en Barcelona, en ese volcán de encendidas pasiones que era la Monumental, al grito de libertad, libertad como en los lejanos tiempos de la dictadura, se vivió un momento histórico... que sólo vivieron veinte mil personas. Hemos perdido una ocasión fantástica, una oportunidad para demostrar al mundo a través de la ventana abierta  de la televisión que la fiesta de los toros hubiese barrido cualquier índice de audiencia en una tarde en donde a tauromaquia de José Tomás y el fervor del público se elevaron a cotas casi insuperables. Porque eso es el toro: pasión, entrega, pureza.
El llamado por algunos "redentor de la fiesta" no ha sido tal, al menos para Barcelona. Al diestro madrileño, del que soy un partidario convencido cuando torea como en el trienio de los noventa -ayer toreó como entonces-, se le escapó el tren, el momento de atender la demanda de todo un país, que se hubiera sentado frente al televisor. Seis, siete, ocho millones de personas habrían visto el espectáculo. Estoy seguro. Los ingresos se hubiesen multiplicado, pero no es esto lo que me mueve a lamentarme, sino el haber perdido esa ventana, ese espacio magnífico que la fiesta de los toros necesita: los grandes acontecimientos deben ser televisados y no me vale que José Tomás aborrezca las cámaras.
La gran figura de Galapagar debería pensar en estas cosas. En las increíbles consecuencias de que millones y millones de personas -incluyamos Latinoamérica- quedaran pegados al televisor. Pero el toreo y los que mandan en el toreo están de espaldas a la realidad. José Tomás es muy grande. Sin embargo, esta vez, aunque sólo hubiese sido esta vez, tenía que haberse dejado televisar. De ese modo, el mundo entero podría haber comprobado el oprobio y el liberticidio mientras una Monumental llena hasta la bandera y entregada como nunca demostraba que en Barcelona puede haber toros si las cosas se hacen bien. De esto, de la desidia de los taurinos en relación a Cataluña, hablaré en otro post.

3 comentarios:

Pepe Pastor dijo...

Por supuesto que sí Alberto, debieron televisarse y en abierto los dos últimos festejos, y además haberse lidiado TOROS y no esas raspas axfisiadas.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Dice el director del blog que es un partidario convencido de José Tomás cuando torea como en el trineo de los noventa -ayer toreo como entonces-, ¿estuvo usted en Barcelona?, yo si estuve y si se lo que vi.
Si usted es verdad que estuvo y dice eso, perdoneme que le diga, usted de esto sabe muy poco, por no decir nada. Y si no estuvo, como se atreve a decir que ayer toreo como a finales de la década de los noventa.

Sr Gutiérrez. sea usted más serio a la hora de hacer juicios sobre una actuación que no ha visto, y no me diga usted que ha visto algunos videos, porque eso y nada es igual a NADA.

¿Sabe Sr Gutiérrez que le salva? que es usted demasiado joven, que tiene en la cabeza demasiadas fantasias de un torero que es cierto que marco una época en el toreo y que hoy está a mucha distancia de ese trineo que usted llama, espero que su vocación como aficionado se madure con el tiempo y llegue a ser un buen aficionado, que ya tendría merito no estando en Madrid como en su época de estudiante y sin estar en la ciudad de María Santísima con lo que eso aporta a la sabiduria taurina.

Se que este comentario no es de su agrado, cuando he leído los comentarios que precede a este, pero espero que la inteligencia suya demostrada en otros casos, se ponga de manifiesto en esta ocasión y demuestre usted su humildad, y si usted piensa que estoy equivocado póngame argumentos que demuestre la lógica de sus ideas.

Un cordial saludo de Vicente Sicilia

BLOG DE ACTUALIDAD TAURINA dijo...

Don Vicente: acepto perfectamente su crítica, no me molesta, creáme. De hecho hasta se lo agradezco. No voy a discutir si sé más o menos de toros, pues tampoco es mi intención convencer a nadie. Simplemente escribo y opino de lo que veo en vivo y de lo que veo en video, aunque a usted esto último no le merezca ninguna consideración. A mí sí, pese a que no aparezca el espíritu santo, que decía Paula.
En fin, le mando un cordial saludo y le agradezco que se asome por este humilde (sí que lo es) blog.