Blog que repasa la actualidad taurina de Almería, Andalucia y España. La opinión crítica e independiente sobre el mundo de los toros. Por Alberto Gutiérrez.

6 de julio de 2009

José Tomás, gracias


En los últimos posts he criticado ciertas actitudes de José Tomás. No me ha gustado su forma de embestir ante ciertos desafíos que le han situado en el disparadero de la prensa, en la boca de la gente por extralimitarse en sus funciones de diestro callado y a veces místico, como muchos le bautizaron en su día. Sin embargo, debo, debemos, ser justos cuando este mismo torero ha logrado algo impensable hace veinte, treinta, tal vez cuarenta años: llenar repetidamente la Monumental de Barcelona y convertir esta ciudad en el centro del planeta de los toros cada vez que se ha enfundado el traje de luces desde su vuelta el 17 de junio de 2007, en donde yo estuve, por cierto. Ante tal gesta y tal gesto de pasión por la fiesta y defensa de un espectáculo vapuleado en Cataluña me quito el sombrero que no tengo y rompo una lanza por la honradez y vergüenza torera de un hombre que no sé si lo conseguirá, pero, desde luego, sí hará muy difícil que los políticos catalanes decidan prohibir la fiesta taurina. Y la razón no es otra que la pasta, amigos.
Porque dinero, mucho dinero es lo que lleva Tomás cuando actúa en Barcelona. El aficionado a los toros que llega, no sólo de otros puntos de España, sino de todo el mundo, se deja un dineral en Barcelona, entre comidas, el propio espectáculo, la cena posterior para celebrar el evento, las copas y el alojamiento, además del transporte y otros gastos típicos de un turista. Hablemos de cifras, que eso le gusta a los políticos catalanes. Pongamos que de los 20.000 espectadores -creo que ese es el aforo de la plaza-, 12.000 vayan de fuera. Pongamos que se gasten, en todos los conceptos -incluyo transporte- unos 400 euros, y creo que me quedo bajo. ¡En un día! El resultado es de 4.800.000 €!!!!!
Se pueden permitir los catalanes despreciar tales cantidades?? Yo creo que no. Y tal como están las cosas, menos todavía. El aficionado taurino, y esto es algo que pocos se detienen a analizar, es una persona que gasta mucho dinero cuando viaja. Yo me hago la siguiente cuenta que, como veréis supera con creces el monto total que he escrito antes. Dos personas que vayan desde Granada, por ejemplo:
-Avión: 400 euros, ida y vuelta, como poco. Cada uno, claro. Quien lo dude que entre en la web de Iberia. Desde Almería yo creo que es hasta más caro.
-Comida: entre 40 y 60 por barba. Es el día de José Tomás y hay que celebrarlo. Nos ponemos en 440.
-Festejo: pongamos también que entre 40 y 60. Llevamos 480.
-Cena tras el festejo: unos 30 euros/cabeza. 510 euracos.
-Copas: 50 euros, que es Barcelona. 560.
-Hotel: entre 80 -habitación doble- y lo que quieras... 600
-Recuerdos del día, puros, refrescos y copas en la plaza, regalos, taxis, etc: otros 30 €. Nos vamos a 630 euros.

Y eso que no he tenido en cuenta la reventa... En fin, que si nos ponemos a sumar y a tirar por lo alto, y si son 12.000 los aficionados de fuera de Cataluña los que van a ver a Tomás, el dinero que dejan es de 7.560.000 euros. Mucho más de lo que puedan dejarse los que van a ver a U2, Madonna, etc., porque, insisto, el aficionado taurino que suele viajar, tiene, normalmente, un alto poder adquisitivo.
Ah, y otra cosa que no entiendo es cuando los prohibicionistas dicen "vale, pero los que llenan la plaza son los que vienen de fuera, no los catalanes". Qué cazurros sois, por Dios!! Si son los que os van a dejar un dineral!!!
Si las firmas siguen adelante y llegan al Parlamento, creo que las asociaciones hosteleras, comerciales, empresariales, etc., deberían tomar cartas en el asunto e impedirlo y alzar la voz. De lo contrario, sufrirían una ceguera muy grande y su bolsillo se vería seriamente amenazado. Esto quieren los catalanes? Yo creo que no.
José Tomás, al que no juzgaré por la tarde de ayer, porque no lo vi, pero me fío de mi amigo Juan Pérez Alarcón en su blog Y digo yo, en donde alaba su torería pese a no cuajar su mejor tarde, le debemos los aficionados algo muy grande: va a salvar la fiesta en Cataluña, y eso es impagable. Al César lo que es del César. Y encima toreó gratis. Nuevamente, chapeau. Ojalá no me equivoque en mis predicciones. Ojalá que los políticos dejen la fiesta en paz y que se respete a las minorías. Otro día hablaré de eso, de las minorías en las democracias, ¿por qué no se las respeta?, ¿por qué la democracia se emplea para realizar una votación con la que prohibir algo que decida una mayoría, pero que le gusta a una minoría?, ¿qué clase de libertad es esa?, ¿qué porquería de democracia tenemos? Si esa es la democracia española, apaga y vámonos. En fin, gracias, Tomás, mil gracias.

1 comentario:

P.Pastor dijo...

Pues yo también le doy las gracias, por lo mismo que tu acertadamente comentas, aunque me esté costando críticas incluso de mis buenos colaboradores y amigos
Un abrazo