Quienes llegamos en otra época a la fiesta apenas conocimos al maestro Chenel, salvo por los comentarios en Canal Plus y algunas actuaciones en la arena, llegado a esa senectud que los toreros administran con tanta dignidad como elegancia. Recuerdo especialmente una tarde suya en Antequera, junto a Curro y Paula, que tengo convenientemente grabada y guardada casi bajo llave; qué manera de torear.Pero de Antoñete aprendí mucho mientras veía los toros en Canal Plus. Sus palabras y sus silencios me enseñaron mucho. A mí y creo que a una generación entera de aficionados que hemos visto los festejos mejor retransmitidos de la historia de la televisión. Descanse en paz, MAESTRO.