Blog que repasa la actualidad taurina de Almería, Andalucia y España. La opinión crítica e independiente sobre el mundo de los toros. Por Alberto Gutiérrez.

3 de mayo de 2011

Vuelta a casa

El 26 de julio de 2010 escribía que me iba de los toros a causa del hartazgo y de la indolencia de los taurinos. No, no es que esta grey haya cambiado demasiado ni haya reparado todos los daños que ha infligido a la fiesta. No. He vuelto, porque la fiesta es mi casa y gran parte de mi vida. Unos cuantos incompetentes no pueden acabar con ella; no lo podemos permitir. De manera que aquí estoy, para disfrutar como lo hice ayer con El Juli, que dejó en la arena de La Maestranza dos naturales infinitos, dos pases que me han reconciliado con este maravilloso espectáculo cuando en el ruedo hay casta, valor y arte.

Y no es que abundaran en la tarde de autos estos tres indispensables elementos, pues los toritos de El Ventorrillo derrocharon mansedumbre y todo eso. Estos animales no deben volver a Sevilla, pero seguro que lo harán, porque nos conocemos. Perera anduvo desdibujado, aún sin enemigos, y a Daniel Luque se le ven ciertas ganas de agradar, pero no termina de concretar. Es un torero por hacer y por asentarse. Ora baja bien las manos con la capa, ora pega mantazos; da distancia y acorta terrenos... Con el sexto, un inválido de enciclopedia, tuvo la osadía de brindarlo al público. Le duró un minuto y entonces se vino más abajo todavía (el toro).

Punto y aparte es El Juli, de quien nunca he sido devoto, salvo en los albores... Julián está recuperando aquella versión que entusiasmó a los públicos cuando comenzaba a despuntar; una versión que excluye la variedad capotera, pero encierra una tauromaquia en donde los pases constituyen un alarde de temple, largura y poder. De arriba abajo y de fuera adentro, aunque peca, en ocasiones, de esconder la pierna de salida. ¿Por qué?, como diría Mourinho.

Ayer dibujó dos naturales soberbios ante un astado que humilló desde el principio para rajarse a mitad de la faena. Da igual. Los pases con la izquierda fueron tan majestuosos y tan largos que hacen que la tarde valiera la pena. Cómo no, mi buen amigo Juan Pérez Alarcón fue el "culpable" de que haya vuelto a casa. Conocí otro buen aficionado y un gran tipo, su colega y amigo Manolo. Con ellos estuve hablando del indulto de "Arrojado", del que hablaré en otro post.

5 comentarios:

José Pastor dijo...

Bienvenido, bien sabes que yo también anduve un tiempo alejado de la blogosfera taurina, pero ese veneno de la Fiesta que uno lleva desde muy pequeño y la insistencia de los amigos, de buenos amigos y aficionados, me hizo volver. La verdad que a veces me pregunto para qué, pero espero que como tu dices sea para disfrutar sin perder la exigencia, el rigor,la independencia y la objetividad que siempre te ha caracterizado. Suerte y al toro.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Me alegro que de nuevo este usted aquí,de donde no tenía que haberse marchado, pero los buenos toreros se retira una vez y no suelen volver.

Juan de Dios Molina

BLOG DE ACTUALIDAD TAURINA dijo...

Muchas gracias, Pepe!! Juan de Dios, si es que como dice Pepe, el veneno de la fiesta es muy fuerte y yo soy muy mal torero!! jajaja. Un abrazo!

Paco Montesinos dijo...

Siempre es bueno, un poco de reposo y reflexión, pero al final se acaba por volver. Gracias por continuar.

Perez@larcón dijo...

Enhorabuena Alberto, tras tu "meditada" vuelta. De lo mejor que se puede disfrutar en la web.

Un abrazo.....