Al igual que muchos aficionados, yo tampoco quiero poner la foto de la cornada de Julio Aparicio en Madrid. Y no porque me dé especial grima o desazón, sino porque creo que así alimentamos el morbo de los que se acercan a los toros con malsanas intenciones. Conste que sostengo que la dureza de la fiesta hay que mostrarla tal cual es, pero me molesta profundamente el amarillismo de bastantes medios de comunicación, que se han cebado con las imágenes. No me gusta.
Seguramente, en otras circunstancias o en años anteriores lo hubiera pasado por alto, pero ahora no. En este momento, dada la saturación de fotografías y vídeos de la cogida, opto por el silencio y por el deseo de que Julio Aparicio se recupere lo antes posible y nos brinde faenas como la del día anterior en Nimes. Es un torero necesario y necesaria es su recuperación.
SONETO ALEJANDRINO DE JESÚS JAÉN, LITURGIA DEL CANTE Y LA ARENA.
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David Galván con un toro de Victorino
*Liturgia del Cante y la Arena*
En la plaza del alba, la sangre se hace canto
y el aire se estremece con un ...
Hace 6 días
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